La web de un restaurante Qué tiene que tener para llenar mesas (y qué sobra).
Una guía práctica para dueños de restaurantes, bares y asadores: lo que busca la gente en tu web, cómo conseguir reservas directas y cómo destacar en Google.
Nadie elige restaurante leyendo. Lo elige mirando los platos, el sitio y el horario.
Quien entra en la web de un restaurante busca cuatro cosas.
Casi siempre llega desde el móvil, con hambre y con prisa. Si en unos segundos no encuentra lo que busca, vuelve a Google y elige otro sitio. Por eso la web de un restaurante no necesita muchas páginas: necesita que estas cuatro cosas estén a la vista.
- 01
La carta
Actualizada, legible en el móvil y con los precios. Es, con diferencia, lo más visitado.
- 02
Dónde y cuándo
Dirección con mapa, horario (también festivos y vacaciones) y si hay terraza o aparcamiento.
- 03
Cómo reservar
Un botón para llamar, otro para WhatsApp o un formulario sencillo. Sin rodeos.
- 04
Fotos de verdad
De tus platos, de tu sala y de tu gente. Las fotos de banco de imágenes no abren el apetito.
La carta, en la web y no en un PDF.
Muchos restaurantes cuelgan la carta como un PDF o una foto. En el móvil obliga a hacer zoom, tarda en abrirse y Google no puede leerla, así que nadie te encontrará buscando «botillo en Ponferrada» o «menú vegetariano en León» aunque lo tengas.
Una carta escrita en la propia web se lee bien en cualquier pantalla, se actualiza en un momento y ayuda a que te encuentren por tus platos. Es también el mejor sitio para informar de los alérgenos y para destacar lo que te hace distinto: el producto de la zona, la bodega, el menú del día.
Reservas directas, sin comisiones de más.
Las plataformas de reservas te dan visibilidad, pero suelen cobrar por cada comensal o por cada reserva. Si quien ya ha decidido venir puede reservar directamente en tu web, por teléfono o por WhatsApp, esa comisión te la ahorras.
No hace falta un sistema complicado: para muchos restaurantes basta con un botón de llamada y otro de WhatsApp con el mensaje ya escrito («Hola, quería reservar para el sábado…»). Si recibes muchas reservas, se puede conectar la web con un programa de reservas para que no tengas que apuntarlas a mano.
La ficha de Google pesa tanto como la web.
Cuando alguien busca dónde comer cerca, lo primero que ve es el mapa de Google con las fichas de los restaurantes. Una ficha bien cuidada te pone delante de la competencia:
- La categoría correcta (asador, marisquería, vinoteca…), no solo «restaurante».
- El horario siempre al día, sobre todo en festivos.
- Fotos nuevas cada pocas semanas: platos, sala, terraza.
- El enlace a tu web y a tu carta.
- Respuesta a todas las reseñas, también a las malas, con educación y sin discutir.
- Publicaciones con el menú del día, las jornadas o los eventos.
Si te visitan turistas o peregrinos, también en inglés.
En zonas con turismo o con el Camino de Santiago cerca, buena parte de quien busca dónde comer no habla español. Una versión en inglés de la carta y de lo básico (horario, reservas, cómo llegar) es de lo más rentable que puede hacer un restaurante en su web.
Y si quieres que la web dé ganas de ir, unas buenas fotos de tus platos y de tu local marcan la diferencia. Es lo que más se mira y lo que más se comparte.
Lo que hace perder mesas.
- La carta en un PDF que pesa mucho o lleva meses sin actualizarse.
- Un horario en la web distinto al de la ficha de Google.
- El teléfono escrito como texto y no como un botón que llama al pulsarlo.
- Música o vídeos que se reproducen solos al entrar.
- No decir si hay que reservar o si se puede ir sin reserva.
Preguntas sobre la web de un restaurante.
¿Necesito una app para mi restaurante?
Casi nunca. Para la mayoría de restaurantes basta con una web rápida con la carta, la ficha de Google bien cuidada y las reservas por teléfono, WhatsApp o un formulario. Una app tiene sentido si tienes clientes muy fieles que piden a domicilio a menudo o un programa de puntos.
¿Puedo poner el menú del día en la web?
Sí. Se puede dejar preparada una sección que actualizas tú desde el móvil en un minuto, y publicarlo también en tu ficha de Google, que mucha gente mira antes de decidir dónde comer.
¿Tengo que poner los alérgenos en la carta de la web?
La información sobre los 14 alérgenos tiene que estar disponible para tus clientes, y la web es un sitio cómodo para tenerla siempre a mano. Si la pones, mantenla al día: si cambias un plato, cambia también sus alérgenos.
¿Llenamos más mesas?
Cuéntanos cómo es tu restaurante y te proponemos una web y unas fotos que den hambre, con precio cerrado.